El miedo, estructura del ego

Nuestro ego, que aun no ha transmutado el viejo instinto de supervivencia, se ha ido estructurando en base al miedo. Ha creado una extensa variedad de mecanismos de defensa: represión, proyección, negación, etc viviendo en un mundo de estrés continuo, robotizado y en continua alerta. El ego se alimenta de «racionalidad», «control», «límites» y «juicios» en vez de armonía, paz y sabiduría.

Stanislav Grof y la comprensión del mundo interior

El mapa propuesto por Grof nos permite, en primer lugar, situar nuestras experiencias en términos de contenidos; pero además, los resultados de sus investigaciones, que han sido corroboradas por las conclusiones de otros profesionales también, nos ayudan a comprender mejor las experiencias de tipo transpersonal a pesar de lo inusual, increíble, fantástica o extravagante que nos pueda parecer una experiencia de trance, y saber con certeza que no estamos alucinando meramente, en el sentido peyorativo del término, o perdiendo la razón, sino más bien inmersos en algún tipo de proceso psicológico profundo.

Enfrentar la sombra psicológica: Lo que reprime el ego.

Para un perfecto desarrollo psicoespiritual del ser humano se debe enfrentar la sombra psicológica. La sombra psicológica es el lado opuesto de la imagen que mostramos al mundo, es nuestro extremo oculto y está constituida por lo que no ha entrado en la conciencia de forma adecuada. Todo aquello que asimilamos subliminalmente, rechazamos o reprimimos puede ser la base que forme nuestra sombra, aunque no siempre es todo lo que consideramos como malo o negativo lo que en ella se deposita.

El dolor, puerta a la libertad

Uno de los requisitos esenciales para el crecimiento espiritual y la transformación personal profunda es hacer las paces con el dolor. El dolor es una parte inherente de la vida. Sin dolor no hay indicativos de cambio de rumbo o de avance.

La máscara, un baile de apariencias y autoengaños

Ea máscara tiene mil caras. Siendo todo aquello que oculta nuestra verdadera forma de ser tanto a los demás como a nosotros mismos. Es el conjunto de autoengaños, justificaciones, mentiras, que nos decimos a nosotros mismos para no ver la realidad de las cosas. También la máscara es el conjunto de actitudes, que proyectamos a los demás y que ocultan nuestra verdadera forma de ser. Con el tiempo esa máscara pasa a reemplazar nuestra verdadera personalidad y vamos por la vida percibiendo la apariencia de las cosas sin conectar, conocer o intimar con nada de lo que nos rodea.

Tiempo, espacio y conciencia

Nuestra conciencia actual solo es capaz de ver que vivimos atrapados en el espacio y en el tiempo. Y no podemos curvar el espacio sin involucrar también al tiempo. Por lo tanto, el tiempo adquiere una forma. Al curvar el tiempo y el espacio, la relatividad general,...